Reduciendo el estrés en todas partes.
Estaba en Internet buscando información nueva que pudiera ayudarnos y encontré dos artículos acerca de la reducción del estrés pero de dos maneras diferentes: una en nuestras vidas, la otra en nuestras casas. Pensé que podía ser útil para nosotros combinar estos diferentes consejos en un solo artículo para combatir este enemigo (el estrés) en más de una forma. Comencemos.
James S. Gordon ofrece en HealthNewsDigest.com cinco pasos de su más reciente libro “Unstuck: Your Guide to the Seven-Stage Journey Out of Depression” para ayudar a las personas a lidiar con el estrés, “el dolor y la inseguridad que puede venir con la incertidumbre económica de la actualidad”. Aquí están:
- Empiece una simple práctica de meditación no confesional: respiración lenta y profunda - por la nariz, a través de la boca, con el vientre blando y relajado y los ojos cerrados.
- Mueve tu cuerpo: El ejercicio físico puede ser la mejor terapia para la depresión.
- Acércate a otros: El contacto humano es un antidote para el sentido de aislamiento y desamparo que puede venir por la pérdida de un empleo o una inseguridad económica inesperada.
- Encuentra alguien que te escuche y te ayude a echar un vistazo realista a tu situación: Permite que un amigo de confianza o un consejero te ayude a encontrar posibles soluciones para cualquier situación estresante que puedas estar experimentando.
- Deja que tu imaginación te ayude a encontrar la cura y un nuevo significado y propósito: Después de respirar hondo y relajarte durante unos minutos, imagina un lugar seguro y cómodo, podría ser un lugar que conoces y amas o uno que viene a ti.
Karen Maezen Miller, de “The Huffington Post” pregunta a los lectores qué tiene un monasterio que sus casas no tiene. Y después responde: mucho menos estrés. Después explica qué aspectos de un monasterio podemos tener en nuestras casas que las hagan sentir más “calmadas”. Aquí están:
- Observa la luz. El mundo natural se despierta con la primera luz del sol, ¿por qué no tú? Si ver alzarse el sol es demasiado tarde para tu rutina laboral y tu horario, despiértate un poco antes que el sol para que puedas observar el amanecer.
- Observa la oscuridad. Apaga la luz y mira qué sucede cuando la noche cae. Hemos convertido nuestras casas en templos de estimulación electrónica y nuestra posición por defecto es la marcha máxima.
- Observa el silencio. La tranquilidad que necesita la observación no es un silencio externos, como la que contiene en una biblioteca o un hospital. Nuestras casas no son torres de marfil o enfermerías. La tranquilidad que necesita callar es nuestro comentario internos - los pensamientos
- Observa las campanas. Una montaña de ropa, un bosque de malas hierbas, y un alud en el armario del pasillo: la magnitud de las tareas en el hogar sin atención puede llevarnos a la desesperación. Cuando las tareas se te vayan de las manos, recoge algo de tiempo extra. Programa un cronómetro para 20 ó 30 minutos y concéntrate en hacer una cosa durante ese período.
- Observa la naturaleza.
- Observa el orden. Lavar los platos, barrer el piso, doblando la ropa, limpiar la mesa y el correo de clasificación: estos no son simples medios de practicar la atención plena, ellos son tu mente.
- Observa el ritual. Enciende una vela y eleva tu hora de comer. Quema un incienso y aliviar la ansiedad.
Espero que esta información pueda ayudarte a luchar contra el estrés, en diferentes maneras.
Por Patricia Rivero.
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